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Los Penedos

Os Penedos de Traba se emplazan en el extremo oriental del plutón de granitos biotíticos situados al norte de la ría de Camariñas y que constituye la Serra de Pena Forcada, entre Traba y el cabo Vilán.


Los Penedos de Traba

Fotografía de los Penedos de Traba

Rodeando todo el Valle de Traba se alzan los escarpados y rocosos “Montes o Penedos de Traba”, formados por cuatro cumbres o penedos: “Pena dos Mouros”, “Pena Forcada o Gallada”, “O Castelo” y “Torre da Moa”, estrechamente relacionados por las caprichosas formas de sus rocas que guardan misteriosos secretos del pasado.

Es realmente uno de estas cumbres, la Torre da Moa con 241 metros de altitud, la más importante de estos penedos debido al emplazamiento en este lugar de una importante ara de sacrificios. Muy probablemente y debido a sus características se podría afirmar que se trataría de una de las tres históricas “Aras Sextianas” mencionadas por los primeros testimonios históricos escritos sobre el Noroeste Hispánico hechos por diferentes historiadores romanos como Estrabón, Mela, Ptolomeo o Plinio.

Las “Aras Sextianas” fueron mandadas construir por el general romano Sextius hacia el año 19 antes de Cristo como monumento dedicado al emperador Augusto. En ellas se conmemoraban las victorias de las legiones romanas en las últimas campañas de las guerras galaico-cantabra-astures con cruentas liturgias paganas de sacrificio de animales y humanos.

En la Torre da Moa, formada por enormes bloques sueltos de rocas graníticas de diversas y caprichosas formas zoomórficas, todavía se pueden apreciar restos de estos altares, algunos con pilas de sacrificios en forma elíptica asimétrica y otros de forma más circular, mejor trabajados y menos profundos. Probablemente en este lugar sacrificaban los romanos animales (cabras, caballos, cerdos…) e incluso prisioneros humanos.

También se cree que debido a sus características otros dos penedos la “Pena dos Mouros” y la “Pena Forcada” fueron usadas en el pasado como lugares de sacrificios por los celtas. En la “Pena Gallada”, por ejemplo podemos contemplar en uno de sus inmensos bloques de piedra el grabado de una gran cruz de brazos equiláteros signo, tal vez, de una probable cristianización en la Edad Madia al non poder ser destruido el monumento religioso-pagano.

De todas las formas, los Penedos de Traba llaman mucho la atención por las diversas formas de animales y humanas que representan gran parte de sus inmensas rocas, a las que su difícil y complicado acceso le dan más verosimilitud a la creencia general de que estos lugares fueron empleados en la Edad Antigua para el sacrificio de animales e incluso personas por Celtas y Romanos (Aras Sextianas).

Así mismo, desde estos Penedos se pueden contemplar unas impresionantes vistas que abarcarían desde Arou y Camelle, todo el Ayuntamiento de Laxe y Corme.


Los Macizos

Fotografía dos Penedos de Traba

Este macizo se encuentra cortado por dos sistemas principales de diaclasas verticales de dirección N-S y L-O, y se observa también, junto a esta red de fracturas, una frecuente diaclasación horizontal. Ya que luego, el emplazamiento en el borde de la depresión de Traba de rocas y formas asociadas como tors y castillos se asocia con una zona de intensa fracturación. Por estas fracturas pudo introducirse el agua durante largos períodos de tiempo y se originó así una fuerte alteración que iría erosionando la roca. Las condiciones climáticas tropicales de Galicia durante el Mioceno (Terciario) propiciarían la meteorización de los granitos biotíticos: la alteración avanza a favor de las fracturas y cuando desaparece el consiguiente manto de alteración quedan sobre el terreno bolas de diverso tamaño que destacan en las laderas del valle dominando el paisaje de Traba. Las formaciones rocosas son, en buena medida, el cerne de la roca que resistió a la alteración. El lavado de capa de alteritas hace que unas rocas cabalguen sobre otros originando entonces un tor. Los castillos, como su nombre indica, son formas alargadas y aguzadas que se semejan a castillos pétreos; en ellos se distingue claramente la presencia de diaclasas verticales y , en menor medida, horizontales que separan distintos planos de rocas. Presidiendo el valle de Traba, tanto en el Alto de Rascalobos como, sobre todo, en la Torre da Moa, encontramos espectaculares ejemplos de estas y de otras formas, tales como el Pinchón das Gallas que efectivamente recuerda desde lejos a una horca de palo con dos puntas.


Microformas

Fotografía de microformas graníticas

Aunque con menos importancia en la configuración del paisaje, encontramos en este macizo de Traba una extensa gama de microformas graníticas que, muchas veces en la imaginación popular, son tomadas como obra de misteriosas civilizaciones: "acanaladuras", "pías", "taffonis"...Las primeras son estrechos sucos que se introducen en la roca. Las segundas son como pías de agua que se hunden an los bloques de granito, muchas veces con un riachuelo de desagüe. Los taffoni semejan nidos de avispas que socavan las rocas por abajo.


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